viernes, 26 de abril de 2013

En la cueva de las hormigas abogado & otras falacias del poder judicial invertebrado


En los 8 años que llevo viviendo en este barrio, me he preguntado varias veces adonde señala realmente ese cartel que pone: "abogados" que hay en la esquina. Pues vale; hoy me di cuenta que apunta directamente a un pequeño agujero practicado legalmente en la pared por esas hormigas abogado que suben y bajan por una ruta imaginaria hacia lo que debe ser alguna clase de hormiguero de la magistratura; o un agujero del poder judicial. En la ampliación de la fotografía vemos el hall de entrada y varios letrados probablemente fumando en la puerta. Un poco más abajo, una hormiga de la oficina del fiscal entra por la fuerza a un desahuciado miembro de la clase media que será convenientemente desmembrado y repartido entre las otras hormigas abogado en concepto de costas judiciales.



jueves, 25 de abril de 2013

Una mosca avispada

Esta jovencita que rara vez he visto posada y menos aún con una cámara a mano, es un ejemplar de la mosca avispa de as flores. Una listilla que se pone su disfraz de avispa para que de lejos nadie se le atreva pero seamos sinceros; a dos pasos se ve que sos mosca y das menos miedo que una foto de winnie pooh. A esta mosca es común encontrarla volando en un punto fijo, manteniendo un excelente control de posición aunque sin el uso de las reglamentarias luces de navegación aérea. Se alimenta principalmente del néctar de las flores, pero sigue siendo una mosca. No nos engañemos. La verdad, es que dudo mucho que esta fina señorita pasara volando sobre una buena cagada de Bulldog sin sentirse tentada a picotear un poco. Ya saben, el que nace para mosca rara vez llega a avispa...


  Mosca avispa de las flores Episyrphus balteatus 

viernes, 19 de abril de 2013

Un cierto hormigueo en las tripas..




Ajenas a todo entendimiento formal, estas dos criaturas han tomado el camino erróneo, el que el zen jamás señalaría y que además afea el tapete plastificado de la mesa; llevando las de perder claramente la mantis, mientras la hormiga se concentra en hacerle entender la expresión hormigueo en la tripa.
No es amor mantis, es sólo una cuestión de negocios...


Si a morder en plan hormiga le llamamos esto, y le ponemos esta imagen debajo ya tenemos un estereotipo. O tipa. Da igual, esta hormiga se pone ha hacer el pino con las mandíbulas cuando se trata de morder religiosas...

jueves, 18 de abril de 2013

un bicho & una flor seca con los colores de españa. No se ven brotes verdes aún...


Margaret Crabnet; portera de margaritas




Esta señorita que vemos bajos estas líneas, no es otra que Margaret la araña cangrejo de las flores. A diferencia de la gran mayoría de sus parientes, no teje una tela para atrapar a su alimento vivo. Prefiere, por decirlo de alguna manera, recibir personalmente a todos los insectos que visiten la margarita que ese día ha elegido para esperar. Y espera... espera... hasta que llega una mosca, una abeja, o incluso una avispa. Tiene cuatro patas perfectamente diferenciadas de las otras cuatro. Las delanteras son largas y acaban en dos afilados ganchos que recuerdan las pinzas de un cangrejo. Con ellas se abalanza hacia su presa antes de darle el beso de la muerte. (oh nena!) Su cuerpo plano, también recuerda a uno de estos parientes lejanos del mar. Sus cuatro patas posteriores son cortas y las utiliza principalmente para moverse. Produce un pequeño hilo de seda con el cual se "ancla" a la flor para evitar caídas peligrosas en medio de sus refriegas con los visitantes de la flor. 


Desde el punto de vista romántico, la primavera es la ruina misma para muchos lepidópteros, himenópteros, dípteros y alimañas de toda clase que pretendan quedar en una cita a ciegas con alguien, digamos, en esta flor. Una inocente cita de novios a picotear, libar o sorber de esta margarita y ya tienes una cita directa con el sistema digestivo parcialmente externo de esta araña de las flores.
¿Que ironía más cruel puede escribirse en ese petalario de me quieres muchos, poquitos y nadas?; ese deshojar la vida como si un día pudieras arrancar un pétalo blanco para hacerle un vestido de boda a tu amada mosca de la fruta, y al otro una araña de las flores te arranca de tu vida y te deja en las cáscaras mismas de tu ser, momificado en tu trono mortuorio, incorporado a la corola de tu corolario; en fin, formando parte de la flor que recuerda tu breve paso por la tierra.



Fraticidios, mandíbulas & otros hormigueos...

Con la llegada de la primavera, muchos artrópodos, bípedos, trípedos y otros seres caminantes se lanzan literalmente a la aventura. En el microcosmos insecto, esto significa una orgía de violencia y rapiña; pillaje, invasión, emboscada, lucha intestina y anal. En ese todo vale, un buen camino de hormigas negras aderezado por la vigilante mirada de los soldados del batallón no es la clase de paseo rural típico que cualquier buen insecto querría encontrar. Las hormonas a tope, las antenas atentas, y muchas ganas de bronca; de montar una auténtica pelea de bar. Aquí debajo, enfocadas por el insistente clic de mi cámara, estas dos jovencitas acaloradas dirimen con argumentos mandibularios una disputa cuyo origen, sinceramente, desconozco. Un fraticidio en progreso, hormiga contra hormiga; la de la derecha en este momento parece dominada por la pequeña de la izquierda, pero el aspecto de su abdomen no promete unas digestiones muy completas...





Esta hormiga -que en el momento de la foto mira a cámara- paseaba su sombra por una piedra de la sierra madrileña. Ajena al triste enfrentamiento de sus primas de arriba, se limitaba a controlar la distancia de mi lente a su mandíbula y a erizar los ralos pelillos del abdomen como si pudiera atemorizarme.



 HORMIGA MIRANDO AL SUDESTE
Ajena a mi dolor (me acababa de clavar una espina en la rodilla) este precioso ejemplar de la soldadesca de Palazzo Formis se asoma desde lo alto de una piedra de diez centímetros de altura y mira al sudeste o no; ofreciéndonos su cerviz negra como la axila de un grillo, su espalda a juego y su culo bandas rojas y negras que recuerdan a la camiseta del Milan AC.





Y entonces se volvió y me dijo te quiero...